Apertura de puertas

APERTURA DE PUERTAS EN HORTA

LLÁMANOS AL 605 853 182

 

¿De qué forma cuidar una cerradura?

Si nos queremos ahorrar la visita a un cerrajero de apertura 24 horas en los casos más extremos, necesitaremos cuidar la cerradura de una forma conveniente. Ya sabrás que tienen un desgaste diario. Si, por servirnos de un ejemplo, vives en una unidad familiar con muchos miembros, probablemente cada uno de ellos de ellos tenga una llave para acceder al interior. Imagina lo que es que cada persona abre y cierra la puerta: en un día puede tener un uso intensivo. Es por este motivo por lo que hay que proseguir algunas técnicas que nos aseguren que va a aguantar el tiempo máximo posible.

Ya antes de iniciar con estos consejos tienes que tener clara una cosa: en el momento en el que empecemos a ver que hay algún signo de deterioro (la cerradura no gira como debería, parece que hay algo que actúa como encuentre y nos impide girarla…) es muy importante que le hallemos solución cuando ya antes. De lo contario la cosa se agudizará y nos va a costar considerablemente más poder llegar a solucionarlo. Si no hacemos nada, llegará un momento en el que no podamos entrar en nuestra casa y entonces sí que debamos llamar a un buen servicio de “apertura 24 horas” que se ocupe de atendernos lo antes posible.

6 consejos para cuidar una cerradura y mantenerla siempre y en todo momento en las mejores condiciones posibles.

 

¡No entra la llave!

Bien, la llave no entra y nos estamos desesperando… aunque apacible, vamos a intentar localizar una solución. Puede ser que la llave sea muy reciente y que su estructura interna no haya sido bien lijada. En ese caso lo que vamos a hacer será dirigirnos al establecimiento donde hemos hecho la copia y les exigiremos que la examinen para que puedan optimar los detalles que impiden su apertura.

Si la llave ha ido bien alguna vez, puede que haya algo que esté impidiendo que pueda entrar, por poner un ejemplo, suciedad. En ese caso coge una aguja o un destornillador pequeño y también introdúcelo poco a poco para ir retirando esa suciedad antes que se acumule más y sea peor.

Asimismo se puede entregar el en caso de que haga mucho frio y la cerradura se haya helado: esto es frecuente en lugares donde las condiciones climatológicas son muy dispares. En este caso procura calentar la cerradura con mucho cuidado e introduce la llave poquito a poco. Para finalizar, puedes probar con un aerosol lubrificante a ver si de este modo logras que entre.

 

¡Me cuesta mucho girar la llave!

Esto también es bastante habitual. Pude que se trate de un problema de lubricación o que sea algo mucho más graves: hay algunas puertas donde tenemos que girar la llave a la vez que el pomo.

El problema viene cuando pasa el tiempo puesto que ese sincronismo semeja perderse. En este caso no nos quedará otra que contratar un buen servicio de apertura 24 horas que sea capaz de solucionar el inconveniente lo antes posible.

 

¡La llave llega a girar, pero la cerradura no se abre!

Este caso es bastante grave: cuando estamos girando la cerradura nos damos cuenta que es como si no existiese ningún tipo de resistencia que nos vaya a permitir lograr el efecto deseado. En un caso así es bastante probable que el mecanismo de la cerradura se haya dañado de alguna forma. No te queda otra: llama a un cerrajero y que venga cuanto antes.

Ya te avisamos de que probablemente deberás abonar la reparación o bien la sustitución de la cerradura por el hecho de que no es algo que sea fácil de solventar. Por si fuera poco, dormirás mucho mejor sabiendo que cuentas con una seguridad mayor.

 

El pestillo de la cerradura no funciona

Es posible que se haya desgastado del uso continuo. Cualquier pequeño golpe o bien tirón puede contribuir a ello. Lo primero que vamos a revisar es si los pestillos se hallan correctamente apretados. Cogeremos un tornillo y los volveremos a apretar.

Si la puerta se ha desplazado, posiblemente la pieza que une el marco también lo haya hecho. En un caso así nos va a tocar regresar a repasarlo. Por último procura lubrificarlo con un poco de grafito y verás de qué forma el inconveniente queda absolutamente solucionado.

 

¡La llave se ha atascado en la cerradura!

En estos casos no es bueno utilizar la fuerza bruta porque se puede llegar a partir y va a ser peor. Intenta cogerla con unas tenazas y vira la llave de un lado para otro de forma ligera para eludir cualquier obstáculo que impida su avance.

 

¡El pestillo se ha atascado!

Es posible que las bisagras se hayan deteriorado o bien que la puerta se haya desajustado. Procura levantar un tanto la puerta y comprobar si marcha. En el caso de que sea de esta manera nos va a tocar corregir este desajuste variando la posición del pestillo o alterando las bisagras.

error: Content is protected !!